Con calendarios de iglesia agitados más nuestras responsabilidades personales y familiares, la triste verdad es que corremos el riesgo de pasar tanto tiempo buscando guiar a otros a celebrar la Navidad que fallamos en celebrar el nacimiento de Cristo nosotros mismos en forma personal.

¿Cuáles son algunas formas en las que podemos presionar el botón de pausa y enfocarnos intencionalmente en Cristo esta Navidad para no perdernos la esencia en medio de nuestras corridas?

Toma un tiempo diario para leer una parte la historia de Navidad en la Biblia

Dedica tiempo en tu agenda, tal vez durante tu lectura devocional diaria, para leer sobre el nacimiento de Cristo. Puedes utilizar un devocional de Navidad para guiar esta lectura, o puede elegir pasajes que contienen profecías del Antiguo Testamento con respecto a Cristo y relatos de Su nacimiento en el Nuevo Testamento. Lee cada pasaje con ojos frescos, buscando ver la historia desde la perspectiva de los profetas o de uno de los personajes de la historia de Navidad. Tal lectura te ayudará a mantener tu enfoque y tal vez te permita ver aspectos del nacimiento de Jesús que podrías haberte perdido anteriormente. Sería muy peligroso que como líder subestimes la lectura bíblica personal.

Prepara una taza de café o té y charla con Dios sobre el nacimiento de su hijo y lo que eso significa para tu vida

Uno de los recuerdos más poderosos que tengo en mi vida acerca de la Navidad, fue el hablar con el Señor mientras tomaba café a altas horas de la noche contemplando un paisaje bañado por la nieve que brillaba a la luz de la luna. No es que necesites nieve para tener ese momento (de hecho en muchos países no tienen ese clima para diciembre), pero tomarme el tiempo para estar quieto y tener una conversación con el Padre acerca de mi agradecimiento por el nacimiento de su Hijo, causó una impresión poderosa en mi caminar con Cristo. Hablé con Él durante ese momento acerca de lo agradecido que estaba de que Él envió a Cristo a nacer para morir por mí. Fue un tiempo con el Padre que me recordó su sacrificio y el hecho de que el pesebre yace a la sombra de la cruz. Que no te suceda como líder, que animas a otros a meditar en la profundidad de la Navidad y tú omites hacerlo.

Genera un recuerdo especial de Navidad con un familiar o un amigo

Pasa tiempo de calidad con tus personas más cercanas. Comparte alguna actividad que los ayude a ambos a enfocarse en Cristo. Nunca olvidaré cuando era adolescente y mi familia asistió al Concierto de Navidad de los Aliados en la Iglesia Memorial Kaiser Wilhelm en Berlín Occidental, Alemania. Escuchamos a coros alemanes, estadounidenses, franceses y británicos cantar los villancicos de su país en sus idiomas nativos. Ese concierto me impresionó de cómo el nacimiento de Cristo une a los creyentes de cada tribu, lengua y nación para venir y adorar a Jesús. Genera tus propias experiencias navideñas con quienes más amas.

Sirve a alguien que esté necesitando del amor de Jesús

En una Navidad me tocó ser Santa Claus. No sucedió cuando era adulto. Cuando era adolescente, mis padres me preguntaron si interpretaría el papel de Santa en una fiesta para huérfanos en un orfanato en Alemania. Durante la fiesta, hablamos sobre el nacimiento de Cristo y cómo él es el regalo más grande jamás dado a la humanidad. Luego les dimos regalos a los niños del orfanato. Aquella simple experiencia aparentemente poco espiritual, a mí me recordó cómo Dios nos adopta y nos hace sus hijos a través del don de su Hijo. Estoy seguro de que a tu alrededor hay múltiples posibilidades de servicio. No desperdicies algunas oportunidades que Dios te presenta.

Comparte el Evangelio con alguien

Un estudio reciente muestra que, alrededor del 79% de las personas que no asisten a una iglesia en los Estados Unidos, afirman que nadie les ha compartido la historia de Cristo Jesús. Tómate un tiempo este año para dar a la gente una respuesta acerca de la pregunta que mucha gente se hace: ¿por qué los cristianos celebrarían el nacimiento de un niño nacido en un pequeño pueblo de Israel? Dale a esa persona el mejor regalo que puedes compartir con las buenas noticias del evangelio. Descubrirás que compartir la historia de Cristo te ayudará a concentrarte en el impacto que el nacimiento de Cristo tiene en tu vida también.

Estos simples consejos no son un listado taxativo ni definitivo de formas de enfocarse en la Navidad. Tal vez te anime a pensar en mejores pasos que puedes tomar para concentrarte en la Navidad. Ya sea que sigas estas sugerencias o que generes tus propias prácticas, ¡no nos distraigamos con cosas secundarias y no esenciales, enfoquémonos en adorar a Cristo esta Navidad!

Foto de portada: @benwhitephotography

Jacob Eckeberger

Reply by Fabricio Cortez

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