A casi cuatro meses de la muerte de Diego Armando Maradona, sus seguidores y fanáticos se autoconvocaron a través de redes sociales en el Obelisco porteño para pedir que se esclarezca la muerte del ídolo nacional.

La cita estaba pactada para las 18 horas. Bajo la consigna “No murió, lo mataron”, desde hace unos días comenzaron circular unos flyers con el rostro y la silueta del Diez que invitaban a una movilización para pedir “Justicia por Diego” y “Juicio y castigo a los culpables de su deceso”.Cientos de fanáticos se congregaron en el Obelisco (Foto: Gustavo Gavotti)Cientos de fanáticos se congregaron en el Obelisco (Foto: Gustavo Gavotti)

El clima en avenida 9 de Julio y avenida Corrientes es como la previa a un partido de fútbol cuando todavía se podía ir a la cancha. Hay quienes ofrecen latas de gaseosa, agua y cerveza. Hay también, bombos, banderas, trompetas: todo con la cara del diez. “Olé, olé, olé, Diego…. Diego”, cantan. Algunos miran el cielo y agitan las manos.También participan de la movilización Verónica Ojeda, una de sus ex parejas, y Dieguito Fernando, otro de sus hijos (Foto: Thomas Khazki)También participan de la movilización Verónica Ojeda, una de sus ex parejas, y Dieguito Fernando, otro de sus hijos (Foto: Thomas Khazki)

Al rededor del obelisco, como si fuera una tribuna, los hinchas y fanáticos del Diez colgaron banderas de boca, otras para homenajearlo y otras más para pedir justicia.

“Morla, tu condena es social. No tenés perdón De Dios”, dice una. Al lado, una imagen de Maradona pintada a mano es fotografiada por varios transeúntes y curiosos. “Sácame una foto acá, con esta. El más grande de todos los tiempos”, dice Lucas Darfe.Gustavo GavottiGustavo Gavotti

Lucas tiene 28 años y es de San Telmo. Vino a la movilización con su pareja y un amigo. Se enteró por redes y cuando vio que venían a Dalma y Gianinna entendió que era “algo serio”.

Hincha del rojo, Lucas dice que es Maradoniano por que su viejo que lo hizo fanático del Diez. “Sin repetir y sin soplar” es capaz de recitar rápidamente todos los clubes donde jugó el Diego. Su muerte, asegura, le generó mucha bronca. “Los primeros meses me la pasaba mirando vídeos y llorando. No podía entenderlo. Siempre pensé que yo me iba a morir antes que él”, agrega.La llegada de Claudia, Dalma y Gianina (Foto: Franco Fafasuli)La llegada de Claudia, Dalma y Gianina (Foto: Franco Fafasuli)

Antes de las cinco de la tarde ya había algunas personas en la Plaza de la República, frente al Obelisco. En tanto, poco antes de las seis de la tarde llegaron al Obelisco Dalma y Gininna Maradona junto a Claudia Villafañe, portando una bandera y acompañados por seres queridos.

Pero apenas cinco minutos después, y en medio de un tumulto de gente, tanto la ex esposa del Diez como sus dos hijas se alejaron del Obelisco e ingresaron a un hotel, que abandonaron poco después de las 18.30.

También participan de la movilización Verónica Ojeda, una de sus ex parejas, y Dieguito Fernando, otro de sus hijos.La iniciativa de la marcha se viralizó a partir de distintas agrupaciones de fanáticos del Diez, como Pueblo Maradoniano, Soldados de Dios, Comando Maradona y La Diego MaradonaLa iniciativa de la marcha se viralizó a partir de distintas agrupaciones de fanáticos del Diez, como Pueblo Maradoniano, Soldados de Dios, Comando Maradona y La Diego Maradona

Entre la multitud sobresale un muñeco de Diego. Su creador, Juan Manuel Cáceres, tiene 70 años y lo lleva pegado a un casco de albañil. Lo sostiene -muestra orgulloso- con dos palitos. “Lo hice con el torso de un maniquí”, apunta el hombre. de San Martín Provincia de Buenos Aires, Cáceres dice que toda la vida se dedicó a ser metalúrgico. Ahora está jubilado y baila en una murga. Al mini Diego lo vistió con una camiseta de la selección argentina, medias blancas y le pintó los rulos bien negros. Para que sea más vistoso, lo rodeó con luces de colores, como las que se colocan en el árbol de Navidad. Desde temprano se pasea con el muñeco y es uno de los atractivos de la marcha.

Jorge tiene 64 años y tres hijos. Trabaja en una Cooperativa del Mercado Central y es hincha de Independiente. El día que murió Diego Maradona, ese 25 de noviembre al mediodía cuando lo informaron los medios, estaba durmiendo. “Me despertó mi mujer para avisarme y sentí una gran congoja. Como si se me hubiera muerto un familiar”, cuenta a Infobae. Por eso, dice, vino a la marcha. Para pedir Justicia. Lo acompañan sus compañeros de trabajo (unas 35 personas) y algunos barras del Club Almirante Brown. Los mismos que escoltaron a Verónica Ojeda y Dieguito Fernando cuando llegaron al obelisco.

Fuente: infobae

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