A cuatro días para el inicio del debate en comisiones del Senado de la ley Bases y el paquete fiscal, el Gobierno convocó a tres de los cuatro gobernadores cuyas posiciones están en duda a discutir la habilitación de una obra pública clave, que venían pidiendo que se active desde hace años: los patagónicos Alberto Weretilneck (Río Negro), Rolando Figueroa (Neuquén) e Ignacio Torres (Chubut). Al final, asistieron los últimos dos a reunirse con el secretario de Energía, Eduardo Rodríguez Chirillo, ypara terminar de definir los detalles de la ampliación del Gasoducto Patagónico, que atraviesa los tres territorios.

Weretilneck, quizá el más reacio de los tres, no asistió por cuestiones de agenda -tenía una actividad en Bariloche- pero celebró la medida. Y en Economía aseguraron que no hubo un contacto con el titular de Hacienda y dueño de la billetera, Luis “Toto” Caputo, a pesar de que estaban en el mismo edificio. Pero los gobernadores y Chirillo acordaron que la esperada obra quede en manos de la empresa privada Camuzzi, y que sea financiada por las provincias, según el calibre del tramo que afecta a cada una (Figueroa y Torres se repartirán en partes iguales un 50 por ciento, y del resto se hará cargo Weretilneck).

“Es un buen gesto, pero no significa que vayamos a acompañar”, dijeron en uno de los distritos, donde hubieran preferido que la Nación acompañe con fondos, sobre todo después de sufrir una merma en la coparticipación, que ubican en torno al 40 por ciento.

Aunque son líderes de espacios políticos distintos, los tres mandatarios tienen en común la posición regional que adoptaron junto a Claudio Vidal (Santa Cruz), Sergio Ziliotto (La Pampa) y Gustavo Melella (Tierra del Fuego) en contra de la restitución del impuesto a las Ganancias. Y si bien no controlan a todos sus legisladores coterráneos, es probable que la mayoría le baje el pulgar.

El Gobierno lo sabe, pero las concesiones puntuales, sea el reinicio de obras públicas o la cesión de empresas (como Yacimientos Carboníferos Río Turbio, en el caso de Vidal) busca asegurar un acompañamiento en la votación en general y para el grueso de los artículos en particular. En Balcarce 50 cuentan con que los tres gobernadores acuerdan en la mayor parte de la ley Bases y el pacto fiscal, especialmente en el Régimen de Grandes Inversiones (RIGI) y las políticas para incentivar la explotación de hidrocarburos.

La reunión se hizo a puertas cerradas, pero Torres y Figueroa se hicieron fotografiar con Chirillo y publicaron las imágenes en sus cuentas de Twitter, quizá una forma de sugerir una mejora en la sintonía con la Nación. Si así fuera, representaría una buena noticia para La Libertad Avanza, que está muy complicado en el Senado.

Preocupados, los encargados de llevar las negociaciones por Bases y el pacto fiscal (el ministro del Interior, Guillermo Francos, su vice, Lisandro Catalán, el asesor de Milei, Santiago Caputo, y el asesor de Karina, Lule Menem) iniciaron desde hace semanas las conversaciones con los miembros de la Cámara alta y sus gobernadores. Y esta mañana, cada vez más cerca del inicio de las discusiones en el Senado, los cuatro estuvieron reunidos largamente en la Casa Rosada, junto al presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, que acaba de festejar la media sanción. Buscan la mejor estrategia para replicar la victoria que obtuvieron en la Cámara baja en el Senado, aunque saben que el territorio es mucho más adverso.

En un escenario de paridad, además de los patagónicos, el oficialismo ve como factor clave a Gerardo Zamora (Santiago del Estero), que controla directamente a los tres legisladores de su provincia. Francos intentó seducirlo con promesas de obras y un eventual entendimiento político-partidario a nivel local. Pero no volvió a Buenos Aires demasiado entusiasmado. Como en el caso de los caciques sureños, en la Casa Rosada aspiran a que los senadores santiagueños falten o se abstengan. O, en el mejor de los casos, que levanten la mano en la votación en general y para la mayor parte o algunos de los artículos.

En contraste con las negociaciones de febrero, que fracasaron, la dinámica de entrega de obras a cambio de votos está extendida. Ayer, Francos recibió al peronista Osvaldo Jaldo (Tucumán), que podría asegurarle los votos de al menos una senadora y le prometió revisar su pedido para avanzar en la obra de modernización del aeropuerto Tte. Benjamín Matienzo. En el caso de Rio Negro, Chubut y Neuquén, el acuerdo es para la finalización y puesta en servicio y habilitación de la ampliación de la capacidad de transporte del sistema Cordillerano-Patagónico, que está frenada desde hace años y ahora quedaría estimada estreno en junio de 2025. Consistirá en la instalación de una nueva planta compresora y de un equipo de motocompresor de backup. Lo cual permitiría ampliaría la capacidad del gasoducto y, en consecuencia, extender la red de gas natural.

Fuente: Infobae

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