Hay gente a la que le gusta ver películas de terror; es como si necesitaran de esa adrenalina para vivir. Por tal motivo, los filmes de ese género obtienen millones de dólares en ganancias: porque siempre hay un público dispuesto a pagar. Pero que estas películas sean tan populares no significa que todos busquen situaciones donde sientan miedo. Entonces ¿por qué a algunos les gusta ver películas de terror y a otros no?

El gusto por las películas de terror

El neurocientífico, Dean Burnett, explica que hay una relación entre la emoción y el miedo. Él dice que Ambas sensaciones dependen «probablemente de la misma región cerebral. […] Y eso es lo que hace que sea importante para el fenómeno de que “la gente se lo pase bien pasando miedo”.»

Por otra parte, él afirma que cuando algo nos gusta, nos hace sentir bien; pero aquello que nos gusta no necesariamente a otros también. Esto significa que lo que nos da satisfacción, quizá no tenga el mismo efecto en alguien más.

Tu cerebro y el terror

La explicación que dan algunos es que les gusta ver películas de terror es que lo hacen por la adrenalina. Cuando ven el filme experimentan una serie de sensaciones que acelera su ritmo cardíaco y les hace estar alertas. Y cuando termina la película, sienten alivio porque han sido parte de una situación riesgosa, pero sin correr peligro. Como dice Burnett:

El apuro de un susto y el alivio que sentimos tras él pueden ser intensamente estimulantes: más que la mayoría de las demás cosas.

Asimismo, el profesor de cine Søren Birkvad de la Universidad de Inland Norway de Ciencias Aplicadas; sostiene que las personas a quienes les gusta ver filmes de error son los más propensos a buscar nuevas sensaciones.

Ver una película de terror posiblemente también puede funcionar como una distracción de otros sentimientos “.

En búsqueda del riesgo

Las personas que son fanáticas de los filmes de horror no son los únicos que disfrutan de los nuevos estímulos: este mismo comportamiento se ve en los amantes de los deportes extremos. Una vez que descubren que se sienten bien al disfrutar de un deporte, entonces vuelven a hacerlo para experimentar esa sensación otra vez.

Esta es la razón por la que hay mucha gente interesada en hacer puenting o saltar con un paracaídas desde un helicóptero: todo se trata de la adrenalina.

Fuente: CVC La Voz

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here